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AVES PLAYERAS: MIGRACIÓN, REPRODUCCIÓN Y ALIMENTACIÓN EN LA COSTA DE PLAYAS DORADAS
El área costera de Playas Doradas y el Parque Nacional Islote Lobos forman parte de los sitios utilizados por distintas especies de aves para alimentarse, descansar, reproducirse y completar sus ciclos migratorios.
Sierra Grande | Las costas de Playas Doradas, Islote Lobos, Puerto Lobos y otros sectores del litoral rionegrino son utilizados por distintas especies de aves playeras y marinas. Según explicó Esteban Tazzioli, responsable del Parque Nacional Islote Lobos, en la zona pueden observarse especies como el chorrito ceniciento y el chorlito doble collar, que recorren la playa en grupos y se alimentan siguiendo el movimiento de las mareas.
La amplitud de las mareas permite que estas aves accedan durante períodos prolongados a crustáceos e invertebrados presentes en la arena, entre restos de algas y otros materiales que quedan expuestos durante la bajante.
Entre las especies migratorias se encuentra el playero rojizo, que nidifica en el hemisferio norte y se desplaza hacia el hemisferio sur para alimentarse.
Tazzioli señaló que se registraron grupos numerosos de esta especie en Islote Lobos y otros sectores de la costa, donde utilizan los ambientes intermareales para descanso y alimentación. En cuanto a las especies que permanecen durante todo el año, mencionó a la gaviota cocinera, aunque también existen movimientos entre diferentes puntos de la costa: ejemplares anillados en la zona fueron registrados en Mar del Plata y también se encontraron aves procedentes de Punta Tombo.
El Parque Nacional Islote Lobos también concentra actividad reproductiva de aves marinas. Tazzioli indicó que allí nidifican, entre otras especies, gaviotas cocineras, gaviotines sudamericanos, gaviotines de pico amarillo, ostreros negros y pardos, garzas moras y garzas brujas.
Además, la zona alberga la colonia de pingüinos de Magallanes ubicada más al norte, cuyos primeros nidos fueron registrados aproximadamente hace 15 años. Entre septiembre y febrero se desarrollan distintas etapas del período reproductivo, desde la formación de nidos y la puesta de huevos hasta el cuidado de los pichones. Durante este período, el ingreso a determinados sectores se encuentra restringido para evitar perturbaciones que puedan dejar expuestos huevos o crías frente a predadores.
El responsable del área protegida remarcó que la observación de aves debe realizarse a distancia y sin manipularlas. Una aproximación que provoque que un ejemplar abandone el lugar puede interferir con su descanso, alimentación o reproducción. También recomendó mantener a las mascotas con correa y prestar atención en sectores donde haya aves con comportamiento reproductivo. Para facilitar el reconocimiento y registro de especies existen herramientas como eBird y Merlin, que permiten cargar observaciones, fotografías y sonidos.
En el marco de los censos de aves y de futuras actividades comunitarias, el Parque Nacional trabaja además en propuestas de avistaje en sectores como la desembocadura y Punta Pozos.
Fuente: En este día | Radio Libre
