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LOTEOS, OBRAS Y COMUNICACIÓN: EL CRUCE ENTRE OFICIALISMO Y OPOSICIÓN EN EL CONCEJO
Las concejales Liliana Gauna y Nadia Arbaizar respondieron a los planteos de Jorge Grau sobre el rol de la oposición, la información pública y el tratamiento de proyectos de ordenanza. El principal punto de diferencia se ubicó en las condiciones para avanzar con los loteos y en la interpretación sobre el uso político de los reclamos.
Sierra Grande | Las declaraciones del concejal Jorge Grau, de Juntos Somos Río Negro, sobre el funcionamiento del Concejo Deliberante, la comunicación de los actos de gobierno y el tratamiento de distintos proyectos generaron respuestas de las concejales Liliana Gauna, del Partido Justicialista, y Nadia Arbaizar, de Juntos por el Cambio.
El intercambio expuso posiciones diferentes sobre el modo en que debe ejercerse el rol opositor, el tratamiento de los proyectos de loteo y la referencia a antecedentes de gestiones anteriores.
Grau había planteado la necesidad de que los concejales sean responsables al momento de comunicar información a la comunidad y cuestionó lo que definió como “desinformación” por parte de sectores de la oposición. Aclaró que su señalamiento no estaba dirigido específicamente a las concejales, sino a sectores políticos opositores. También sostuvo que el Concejo debe trabajar sobre proyectos que produzcan modificaciones concretas en la realidad de Sierra Grande.
En relación con el funcionamiento parlamentario, Grau sostuvo además que desde su bloque existe disposición para buscar consensos y señaló que en distintas oportunidades intentaron alcanzar acuerdos con los demás concejales.
GAUNA: “SI VAMOS A HABLAR DE POLÍTICA, TAMBIÉN HAY QUE HABLAR DE MEMORIA”
La concejal Liliana Gauna respondió al planteo sobre el uso político de las cuestiones de gestión y trasladó la discusión hacia los antecedentes de las administraciones anteriores.
Gauna sostuvo que, si se analiza el uso político de determinadas situaciones, también corresponde revisar las decisiones y anuncios realizados durante períodos anteriores. Mencionó proyectos vinculados con escuelas, un hospital y parques industriales que, según señaló, fueron anunciados pero no se concretaron.
En ese mismo sentido, recordó su intervención respecto del expediente relacionado con el fraccionamiento y venta de lotes de Villa Hiparsa. Según explicó, durante el año anterior volvió a plantear ese expediente en el ámbito del Concejo.
Su posición fue que el reclamo y el señalamiento de cuestiones vinculadas con la gestión forman parte de las atribuciones propias de una concejal.
“Si reclamar, señalar y defender los intereses de nuestra comunidad es hacer política, sí hago política”, expresó Gauna, al explicar el criterio desde el cual plantea sus intervenciones dentro del cuerpo legislativo.
El contrapunto con Grau se ubica, en este punto, en la interpretación del rol de la oposición: mientras el concejal oficialista planteó la necesidad de una oposición responsable y orientada a la búsqueda de consensos, Gauna sostuvo que el control, el reclamo y la revisión de decisiones de gobierno también forman parte de la función de los concejales.
ARBAIZAR: EL PUNTO DE DIFERENCIA ESTÁ EN LOS SERVICIOS
La concejal Nadia Arbaizar centró su intervención en los proyectos de ordenanza vinculados con los loteos y explicó las razones por las que planteó modificaciones al proyecto.
Arbaizar manifestó que acompaña las iniciativas que considere beneficiosas para Sierra Grande, pero sostuvo que no respaldaría una autorización para vender terrenos sin que exista previamente una garantía respecto de los servicios.
Según explicó, el planteo realizado fue modificar el artículo correspondiente para que la venta pudiera autorizarse una vez que los lotes contaran con los servicios necesarios.
La concejal recordó además que existen antecedentes de terrenos vendidos sin infraestructura y sostuvo que su posición busca evitar que esa situación se repita.
Este punto establece una diferencia concreta con la explicación brindada por Grau. El concejal oficialista había señalado que el procedimiento contempla primero la autorización del fraccionamiento y posteriormente la autorización de venta, mientras que los servicios podrían ejecutarse a partir de los recursos obtenidos mediante la comercialización de los lotes.
Grau explicó que la alternativa que se analiza contempla utilizar los recursos provenientes de los planes de pago para avanzar posteriormente con la urbanización y la provisión de servicios. También sostuvo que el proceso requiere planificación y tiempos administrativos.
Arbaizar, en cambio, planteó como condición que la autorización de venta quede vinculada a la existencia de los servicios y señaló que, a partir de las diferencias surgidas en el Concejo, el proyecto continuó en comisión y se trabaja en una nueva redacción junto con el área de Asesoría Legal.
DOS INTERPRETACIONES SOBRE LA INFORMACIÓN
El concepto de “información de la desinformación” utilizado por Grau también quedó incorporado al contrapunto político.
El concejal sostuvo que los representantes deben explicar a la comunidad las características, etapas y procedimientos de las obras y evitar presentar como hechos concretados cuestiones que todavía se encuentran en instancias de planificación, licitación o ejecución.
En particular, Grau mencionó las obras de pavimentación y recambio de cañerías, el proyecto relacionado con la terminal y los proyectos de loteo como ejemplos de temas sobre los cuales consideró necesario precisar la información pública.
Su planteo incluyó además una convocatoria a los bloques opositores para avanzar en acuerdos y establecer criterios de trabajo conjunto. Según expresó, el objetivo debería ser que la discusión legislativa se concentre en proyectos vinculados con las necesidades de la localidad.
Desde la oposición, Gauna puso el acento en la posibilidad de ejercer control sobre la gestión y revisar antecedentes, mientras que Arbaizar centró su intervención en las condiciones concretas que deben establecerse para la venta de terrenos.
EL DEBATE SOBRE EL ROL DEL CONCEJO
Las posiciones expresadas permiten identificar dos enfoques dentro del debate legislativo.
Grau planteó que el Concejo debe priorizar proyectos que produzcan cambios en la comunidad y sostuvo que la búsqueda de consensos puede facilitar la aprobación y aplicación de normas. También cuestionó el tratamiento prolongado de algunos proyectos y reclamó una mayor coordinación entre los bloques.
Gauna, por su parte, ubicó el control y el reclamo dentro de las responsabilidades de la oposición y vinculó el debate actual con decisiones tomadas por gobiernos anteriores.
Arbaizar concentró su posición en el contenido de las normas, particularmente en las condiciones de acceso a los lotes y la provisión de servicios, y señaló que el objetivo de sus observaciones es modificar el proyecto hasta alcanzar una redacción compartida.
El intercambio deja planteado un debate que excede la discusión puntual sobre los loteos: qué condiciones debe cumplir una política de acceso a la tierra, qué papel debe desempeñar la oposición en el Concejo Deliberante y cómo deben comunicarse a la comunidad los proyectos, sus etapas administrativas y sus condiciones de ejecución.
Mientras el oficialismo sostiene la necesidad de avanzar con los proyectos y explicar sus procedimientos, las concejales opositoras plantean la necesidad de revisar antecedentes, controlar las decisiones de gobierno y establecer condiciones específicas antes de acompañar determinadas iniciativas.
En ese escenario, el tratamiento de los proyectos de loteo continúa siendo uno de los puntos centrales de discusión dentro del Concejo Municipal, mientras se analiza una nueva redacción de la normativa con intervención del área de Asesoría Legal.
Fuente: En este día | Radio Libre
