Sierra Grande | El secretario general de la UOCRA, Damián Miller, se refirió a los reclamos e inquietudes que delegados sindicales recogieron entre trabajadores que se desempeñan en el proyecto VMOS. En declaraciones a Radio Libre, el dirigente indicó que las consultas y planteos se relacionan principalmente con la dinámica cotidiana de trabajo y no con cuestiones salariales.
Miller explicó que la magnitud del proyecto implica la presencia de numerosos trabajadores, supervisores y capataces distribuidos en distintos frentes de obra, lo que genera situaciones diversas en la organización diaria de las tareas. En ese contexto, señaló que “las inquietudes giran justamente en torno a la organización de las tareas”, debido a que cada sector tiene dinámicas de trabajo diferentes.
El dirigente afirmó que, en materia salarial, las condiciones están establecidas en un acuerdo firmado previamente con el comitente de la obra. “En cuanto a lo salarial hay un acuerdo firmado anticipadamente y las empresas deben respetar ese acuerdo”, sostuvo. En ese marco, indicó que el esquema laboral contempla el sistema conocido como 80-20 y que continúa registrándose demanda de mano de obra para distintas tareas dentro del proyecto.
Respecto de los reclamos concretos que llegan a los delegados sindicales, Miller señaló que se trata de situaciones operativas vinculadas al funcionamiento de los frentes de trabajo. Entre los ejemplos mencionó demoras en servicios dentro de la obra o cuestiones relacionadas con la logística diaria. “Puede que la comida llegue tarde o que los baños no se limpiaron en el momento que tenían que limpiarse, pero nada fuera de lo común”, expresó.
También recordó que durante diciembre se registró una situación con una empresa que posteriormente dejó el proyecto. Según explicó, ese conflicto fue resuelto mediante el pago de los créditos laborales correspondientes y la continuidad laboral de los trabajadores en otras compañías que permanecen en la obra. “Los compañeros cobraron todos los créditos laborales que tenían y se les dio continuidad laboral en otras empresas”, afirmó.
Consultado por versiones sobre supuestos malos tratos en el ámbito laboral, Miller indicó que el sindicato analiza cada situación de manera puntual y que no se registran casos generalizados. “No toleramos ningún tipo de agresión verbal o fuera de lo común”, señaló, y agregó que cuando surgen conflictos se interviene para evitar que escalen.
El dirigente remarcó que los trabajadores cuentan con mecanismos formales para realizar denuncias ante la autoridad laboral en caso de acoso o maltrato. En ese sentido, recordó que se encuentra vigente el Convenio 190, que establece herramientas para abordar situaciones de violencia o acoso en el trabajo.
En relación con las condiciones laborales, Miller explicó que el convenio firmado con YPF establece los parámetros de las jornadas de trabajo. Según detalló, la jornada no debe superar las 12 horas diarias considerando tiempo de traslado, trabajo y comidas, con el objetivo de garantizar 12 horas de descanso.
Ante el emplazamiento de un campamento que se pondría en funcionamiento en los próximos meses, señaló que para los trabajadores alojados en estos espacios se prevé un régimen de 28 días de trabajo por siete días de descanso pagos. El dirigente aclaró que la aplicación de este esquema puede variar según la ubicación de cada frente de obra y las distancias de traslado. “Hay frentes de trabajo más alejados que otros y algunos trabajadores deben viajar una o dos horas hasta el lugar de tareas, pero todas esas horas son pagas”, indicó.
En cuanto a la infraestructura prevista para el proyecto, Miller mencionó que uno de los campamentos proyectados podría albergar a más de mil trabajadores. También indicó que la empresa SAGRE iniciará la construcción de un campamento adicional con capacidad para unas 600 personas, que funcionará de manera complementaria al campamento principal.
Por otra parte, el dirigente se refirió al sistema de incorporación de trabajadores y explicó que se actualizó la metodología de presentación de currículums. Según indicó, se solicita que los postulantes envíen su información en formato PDF con antecedentes laborales actualizados, ya que algunas empresas requieren esa documentación como parte de sus procesos de selección.
Miller explicó que cuando las empresas no solicitan antecedentes específicos, los trabajadores se incorporan a la bolsa de trabajo del sindicato y son propuestos según la demanda de personal. En los casos en que se requieren perfiles que no forman parte habitual del sector de la construcción, el sindicato recurre al registro de la Secretaría de Trabajo para cubrir esos puestos.
Fuente: En este día | Radio Libre
