Sierra Grande | Noelia Zelarrayán es docente radicada en Sierra Grande y, desde hace tres años, mamá del corazón de Mateo: un pequeño guerrero que enfrenta diariamente los desafíos de la parálisis cerebral, la hidrocefalia y la epilepsia. La historia de ambos es una historia de amor, de lucha y de una esperanza que hoy los impulsa a tocar todas las puertas posibles.
Una maternidad construida con valentía
Noelia siempre soñó con ser mamá. Las dificultades de salud le impidieron un embarazo natural, pero ese deseo la llevó a buscar otros caminos. Ingresó al programa de Familias Solidarias y allí, casi sin saberlo, comenzó el viaje que cambiaría su vida.
Mateo llegó a su hogar cuando tenía apenas 11 meses. Llegó con una sonda de alimentación, con un cuadro médico delicado y con una historia marcada por múltiples internaciones. Pero también llegó con una fortaleza enorme que Noelia supo abrazar desde el primer minuto.
“Para mí Mateo es un niño normal. Él con su mirada lo dice todo”, sostiene. Desde la legada de su hijo, Noelia no dio un solo paso atrás.
Un presente mejor, pero con un futuro que puede cambiar
Con el tiempo, Mateo fue ganando movilidad, mejoró su alimentación y logró avances importantes gracias a la cirugía donde se le colocó una válvula para tratar su hidrocefalia. También sumó tratamientos y quinesioterapia tres veces por semana.
Sin embargo, aún enfrenta limitaciones motoras y episodios de convulsiones. Por eso la familia apuesta a un tratamiento en México, donde un protocolo de 28 días podría generar nuevas conexiones neuronales y brindarle a Mateo la posibilidad de lograr avances clave: desde sostener su cabeza hasta emitir sus primeras palabras.
“Cada vez que veo los videos de otros niños que pasan por este tratamiento, los avances son impresionantes”, cuenta Noelia, emocionada.
El objetivo: llegar antes de diciembre de 2026
La fecha programada para el tratamiento es diciembre de 2026, pero Noelia sueña —y necesita— adelantarla. Cuanto antes, mejor. Mateo tiene tres años y su cerebro aún está en pleno desarrollo, por lo que el tiempo es un factor determinante.
Para poder viajar necesitan reunir 35 mil dólares (más de 50 millones de pesos). Una cifra enorme para una familia, pero posible para una comunidad si todos aportan un granito de arena.
Cómo ayudar
La familia está impulsando distintas campañas, sorteos y la difusión de sus redes sociales. “Cuando más se comparta, más cerca estamos de que Mateo pueda viajar. Cada gesto suma”, remarca Noelia.
Alias para colaborar: TodosPorMateo.18
Teléfono de contacto: 3863 438 171
Instagram: @todospor_mateo_
TikTok: @todospor_mateo_
Una comunidad que no deja a nadie atrás
Noelia lucha todos los días. Lo hace sin descanso, con fe absoluta en Mateo y con un amor que desborda. Lo hace incluso cuando la vergüenza o la timidez la frenan: “Por él hago lo que tenga que hacer. Si lo tengo que llevar a la China, lo llevo.”
Sierra Grande ya comenzó a acompañarla. Ahora, la misión es que el acompañamiento sea masivo, constante y sostenido. Porque la historia de Mateo es la historia de un niño que puede vivir mejor. Y porque la de Noelia es la historia de una mamá que nunca dejó de avanzar.
Todos por Mateo.

