La primera etapa comprende los tanques de almacenamiento 401 y 404, la sala eléctrica, la planta de procesos, las bombas de exportación y las cañerías asociadas. Su habilitación permitirá iniciar el transporte con una capacidad prevista de 180.000 barriles diarios y una capacidad de almacenamiento inicial de 1,5 millones de barriles.
La fase 2 incorpora los tanques 402, 405, 403 y 406. Su construcción se desarrolla en paralelo, aunque la prioridad inmediata está puesta en completar los sistemas requeridos para que la fase 1 pueda entrar en servicio.
La distinción entre ambas etapas resulta central para interpretar el cronograma: no se trata de finalizar la totalidad de la terminal antes de iniciar la exportación, sino de completar y verificar las instalaciones indispensables para la primera puesta en marcha, mientras avanzan los componentes restantes.
De acuerdo con la planificación del proyecto, la capacidad de transporte aumentará progresivamente hasta alcanzar los 390.000 barriles diarios a mediados de 2027 y los 550.000 barriles diarios hacia fines de ese año, con la incorporación de infraestructura adicional.
DE LAS OBRAS TEMPRANAS AL MONTAJE ELECTROMECÁNICO
Los primeros trabajos en Punta Colorada comenzaron el 26 de enero de 2025, con tareas iniciales de apertura de accesos y desmonte. La actividad se interrumpió durante aproximadamente dos meses por cuestiones vinculadas con las autorizaciones ambientales y se reanudó formalmente hacia fines de marzo.
La primera etapa constructiva incluyó movimiento de suelo, apertura de calles, excavaciones y ejecución de fundaciones para los tanques. Posteriormente se incorporaron los trabajos de montaje de las estructuras de almacenamiento y se sumaron nuevos frentes civiles, eléctricos y electromecánicos.
Según la actualización del proyecto correspondiente a octubre de 2026, en la terminal trabajan simultáneamente CB&I, a cargo de los tanques; Milicic, en las obras civiles complementarias; SACDE, en el montaje electromecánico; e IPE, en la construcción de la estación transformadora de 132 kV y su vinculación con la línea de alta tensión.
La integración de estas tareas exige coordinar secuencias constructivas, disponibilidad de materiales, tendido de cables, montaje de equipos y pruebas de los sistemas. En una instalación destinada al almacenamiento y despacho de hidrocarburos, la terminación física de los componentes no equivale por sí sola a su disponibilidad operativa: también deben completarse las verificaciones, las pruebas y las condiciones de seguridad necesarias para habilitarlos.
TÉCNICAS REUNIDAS: INSPECCIÓN, CALIDAD Y CONTROL DE LOS TRABAJOS
La participación de Técnicas Reunidas, con Federico López como uno de los responsables en la terminal, abarca funciones de inspección civil, mecánica y electromecánica, control de calidad, servicios generales, gestión de subcontratos y seguimiento de la producción. El equipo pasó de cinco integrantes en el inicio de sus actividades a cerca de 200 personas, de acuerdo con la información relevada durante el diálogo mantenido para esta nota.
Ese crecimiento refleja la ampliación de las necesidades de supervisión y control a medida que se incorporaron empresas y especialidades. En un proyecto con varios contratistas trabajando en simultáneo, la coordinación resulta determinante para evitar interferencias entre actividades, verificar el cumplimiento de los procedimientos y detectar desvíos antes de que afecten la seguridad o el plazo de entrega.
La intervención de Técnicas Reunidas debe entenderse dentro de ese alcance de inspección y seguimiento, sin confundirlo con la ejecución directa de todas las tareas de construcción. La terminal es desarrollada mediante distintos contratos y frentes de obra, cada uno con responsabilidades específicas.
En este escenario, el cumplimiento de la fase 1 depende tanto de la finalización de los componentes críticos como de la integración de las instalaciones y de la gestión de los riesgos asociados a las tareas concurrentes.
CERO ACCIDENTES: EL RESULTADO INFORMADO Y LA PREVENCIÓN
Desde el inicio de las actividades de construcción en la terminal, el balance informado para esta nota es de cero accidentes. Se trata de un dato relevante en una obra que reúne trabajos civiles, montaje de tanques, instalaciones eléctricas, movimiento de equipos y tareas electromecánicas.
El servicio de ambulancias y emergencias que incluye un helipuerto, estuvo contemplado desde el comienzo de las actividades, como una condición necesaria para trabajar en el sitio y disponer de capacidad de respuesta ante una contingencia. También se realizaron simulacros para comprobar los procedimientos de emergencia. Nunca fue usado para una emergencia.
La gestión de seguridad e higiene no se limita a registrar incidentes o contabilizar jornadas sin accidentes. Incluye la identificación de peligros, la evaluación de riesgos, la planificación de tareas, el uso de permisos de trabajo, la coordinación entre contratistas, la capacitación y la preparación para responder ante emergencias.
En una instalación que se aproxima a su primera puesta en marcha, esos controles adquieren otra dimensión. La transición desde una obra en construcción hacia sectores que comienzan a prepararse para operar requiere revisar las condiciones de cada área y adaptar los procedimientos a los riesgos de la nueva etapa.
Por ese motivo, la ausencia de accidentes informada hasta el momento constituye un resultado que debe sostenerse mediante controles permanentes, no una garantía de que los riesgos hayan desaparecido.
LOS DÍAS SIN ACCIDENTES Y EL MENSAJE DEL CRONOGRAMA
Durante parte de la obra se utilizó un cartel que mostraba una cuenta regresiva vinculada con la fecha prevista para completar la fase 1. El dispositivo fue retirado porque el mensaje se interpretaba como una indicación de los días restantes para terminar, cuando su propósito era reforzar el cumplimiento del objetivo temporal.
El episodio permite distinguir dos indicadores que suelen aparecer en la gestión de proyectos: los días sin accidentes y el tiempo restante hasta un hito constructivo. Aunque ambos pueden utilizarse para comunicar avances, representan información diferente y no deberían confundirse.
SALUD PSICOFÍSICA Y REGÍMENES DE TRABAJO
La prevención de accidentes también depende de las condiciones en las que las personas desarrollan sus tareas. En una obra que concentra trabajadores de distintas provincias y localidades, los regímenes de trabajo, el descanso, la distancia familiar y las posibilidades de recuperación inciden en el bienestar psicofísico y social.
Durante el relevamiento se mencionaron esquemas laborales de 28 días de trabajo por siete de descanso, de 21 por siete y otros de diez por tres. La coexistencia de distintas rotaciones obliga a considerar que no todos los trabajadores atraviesan los mismos períodos de permanencia en el sitio ni disponen de las mismas condiciones para organizar su vida fuera del trabajo.
Los turnos extensos y las permanencias prolongadas pueden afectar el descanso, el estado de ánimo y la capacidad de concentración. Por eso, el bienestar no debe abordarse únicamente como una cuestión personal: es parte de la organización preventiva y requiere atención sobre las jornadas, las pausas, la fatiga y las condiciones de alojamiento.
En Punta Colorada, la infraestructura de apoyo al personal forma parte de esa organización. La actualización del proyecto de octubre de 2026 informa que el campamento interno dispone de dormitorios, espacios de recreación y un comedor habilitado para 1.000 personas.
El acceso a conectividad, los espacios de esparcimiento y la posibilidad de mantener contacto con familiares también contribuyen a las condiciones de permanencia. Estos factores no reemplazan los controles técnicos de seguridad, pero integran una mirada preventiva que contempla a la persona más allá de la tarea específica que realiza.
EL “SÍNDROME DEL ANDINISTA”: CUANDO EL OBJETIVO PUEDE DESPLAZAR LA PREVENCIÓN
A medida que se aproxima una fecha de entrega, la presión por alcanzar un hito puede aumentar. En ese contexto, la referencia al “síndrome del andinista” permite describir el riesgo de concentrarse exclusivamente en llegar a la meta y perder de vista las condiciones necesarias para hacerlo de manera segura. En tanto, entre los expertos de la seguridad en el lugar, habla de la necesidad de buscar nuevos objetivos.
Cabe aclarar que no se trata de un diagnóstico clínico ni de una condición atribuida a los trabajadores de VMOS, sino de una figura utilizada para analizar conductas en proyectos con plazos exigentes: cuando el objetivo final domina las decisiones, puede surgir la tentación de minimizar controles, normalizar desvíos o continuar una tarea pese a que las condiciones no sean las adecuadas.
La fase 1 multiplica el desafío porque requiere integrar equipos y sistemas en un calendario definido, con varios contratistas y actividades simultáneas. El control de los permisos de trabajo, la delimitación de áreas, la comunicación entre equipos y la posibilidad de detener una tarea ante una condición insegura son herramientas para evitar que la presión del cronograma se imponga sobre la prevención.
EL PICO DE EMPLEO Y LA TRANSICIÓN HACIA LA OPERACIÓN
La etapa de construcción concentra una demanda de mano de obra que no se mantiene en los mismos niveles durante la operación y el mantenimiento. La información de VMOS correspondiente a octubre de 2026 indica que más de 1.500 trabajadores están contratados en los diferentes frentes de la terminal. Durante el relevamiento también se mencionó una ocupación cercana a las 1.700 personas al considerar trabajadores directos e indirectos; ambas cifras corresponden a referencias de alcance y momento distintos y no deben interpretarse como un único registro homogéneo.
La demanda incluye personal de obra, inspección, montaje, logística, alimentación, limpieza, conectividad y otros servicios asociados. Ese movimiento tiene efectos sobre las localidades cercanas, tanto por la contratación de trabajadores como por la demanda de proveedores y servicios.
Conforme avance la puesta en marcha y disminuya la intensidad de la construcción, la cantidad de puestos requeridos cambiará. Parte del personal podrá continuar en actividades de terminación, mantenimiento u operación; otra parte deberá trasladarse a nuevos proyectos o buscar nuevas oportunidades laborales.
La experiencia adquirida durante la construcción puede facilitar esa continuidad, especialmente cuando permite desarrollar habilidades y asumir nuevas responsabilidades, consideran desde la empresa. Sin embargo, la transición entre etapas también requiere planificación, tanto por parte de las empresas como de los trabajadores y las comunidades que reciben el impacto de la obra.
SEGURIDAD E HIGIENE COMO CONDICIÓN PARA CUMPLIR LA FASE 1
VMOS conecta la producción de Vaca Muerta con la costa atlántica de Río Negro mediante un oleoducto terrestre de 437 kilómetros y una terminal diseñada para almacenar y despachar grandes volúmenes de crudo. La puesta en marcha inicial prevista para comienzos de 2027 permitirá comenzar con una capacidad de transporte de 180.000 barriles diarios, antes de los incrementos planificados para las siguientes etapas.
En Punta Colorada, la fase 1 concentra hoy el objetivo inmediato: terminar los tanques 401 y 404 y completar los sistemas eléctricos, de proceso, bombeo y cañerías necesarios para habilitar la exportación. El avance depende de la coordinación entre empresas, la integración de equipos y la verificación de las condiciones operativas.
El balance informado de cero accidentes desde el comienzo de las actividades pone de relieve la importancia de mantener la prevención como parte del trabajo cotidiano. En una obra que se aproxima a un hito de entrega y que reúne un pico de ocupación, la seguridad no constituye una tarea paralela al cronograma: forma parte de las condiciones necesarias para cumplirlo.
La fase 1 será, por lo tanto, una instancia de integración técnica y organizativa. Su cumplimiento deberá medirse por la disponibilidad de las instalaciones previstas, el respeto de los requisitos de seguridad y la capacidad de pasar de la construcción a la puesta en marcha sin que la presión por alcanzar la fecha establecida desplace los controles preventivos.
Fuente: VMOS | Julietta Donoso

