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LA GEOLOGÍA DE SIERRA GRANDE SE INCORPORA A LAS EXPERIENCIAS EDUCATIVAS

Ferrada, en plena actividad. (Imagen: Gobierno de Rio Negro)

Ferrada, en plena actividad. (Imagen: Gobierno de Rio Negro)

Sierra Grande | La iniciativa surgió a partir de una propuesta de la escuela para complementar en el territorio los contenidos trabajados en clase sobre la geósfera, particularmente la corteza, el manto y el núcleo. Durante las recorridas, los estudiantes observan formaciones rocosas, cristales, grietas y diques, y relacionan esas características con distintos procesos geológicos. Ferrada señaló que las sierras de la zona tienen una antigüedad que supera a la de la cordillera de los Andes y que su configuración continúa modificándose por procesos como la meteorización, la erosión y el movimiento de las placas tectónicas.

El recorrido también permite abordar la Formación Sierra Grande y su origen sedimentario. Ferrada explicó que parte de los materiales se depositaron y compactaron en un antiguo mar somero, mientras que posteriores movimientos tectónicos contribuyeron a la formación del relieve actual. Según detalló, las rocas atraviesan un ciclo de transformación en el que pueden pasar de roca a fragmentos, arena y sedimentos, para luego volver a consolidarse. La observación directa permite identificar diferencias entre materiales y comprender procesos que se desarrollaron durante millones de años.

Para Ferrada, la actividad busca ampliar la percepción del paisaje y promover el conocimiento del patrimonio natural. El agente explicó que la educación ambiental constituye uno de los pilares del trabajo de conservación y que participa de estas propuestas cuando las instituciones educativas solicitan acompañamiento. También planteó la posibilidad de extender este tipo de experiencias a otros sectores de la comunidad, ya que el conocimiento sobre las formaciones geológicas puede abordarse tanto con estudiantes como con adultos.

Ferrada trabaja desde hace 18 años en áreas protegidas y actualmente desarrolla tareas en el Área Natural Protegida Puerto Lobos, donde se realizan acciones de planificación para el uso público, instalación de miradores y pasarelas, señalización y limpieza. El trabajo incluye además educación ambiental con visitantes y pescadores para ordenar actividades como el uso del fuego y reducir impactos sobre el territorio. Según explicó, la tarea de los agentes de conservación comprende establecer pautas de uso y transmitir el propósito de las áreas protegidas como espacios destinados a su conservación para las futuras generaciones.

Fuente: En este día | Radio Libre

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