Sierra Grande | En el marco del 7 de abril, fecha en la que se celebra el Día de la Zamba, músicos, bailarines y docentes vinculados al folklore local brindaron sus reflexiones en Radio Libre, donde destacaron el carácter expresivo de esta danza y su permanencia en el cancionero popular.
El músico y bailarín Daniel Gutiérrez se refirió a la zamba como una forma tradicional de encuentro entre dos personas, señalando que “refleja una comunión de dos almas” y que su estructura coreográfica responde a una lógica de “cortejo y conquista”. En ese sentido, explicó que la versión más difundida y asociada a la fecha es la de cadencia lenta, en la que “la conquista es el eje del baile”.
Gutiérrez también compartió su preferencia por la interpretación de “Zamba de abril” en la versión de Pitín Salazar, y recomendó que, en esta fecha, quienes tengan la posibilidad “bailen una zamba”, en referencia a la práctica como forma de vivenciar el género.
Por su parte, el músico y bailarín Damián Morelli definió a la zamba como “la forma más sensual, sencilla y elegante de conquista dentro de la danza folklórica”. En su análisis, estableció una comparación con el comportamiento del cóndor durante el cortejo, al señalar que los movimientos de esta ave presentan similitudes con la coreografía de la danza. “La simetría de los movimientos es imponente”, indicó, y sostuvo que la zamba combina “seducción, elegancia y sencillez natural”.
En tanto, la profesora Vanesa Asef adelantó la realización de la segunda edición de una peña folklórica prevista para el 11 de abril en Sierra Grande. Según detalló, el evento contará con la participación de artistas locales y tendrá como objetivo recaudar fondos para actividades deportivas. También informó que se incluirán propuestas complementarias como bingos y servicio de buffet.
Desde el ámbito educativo, los profesores Lorena Andrade y Facundo Galarza definieron a la zamba como “una expresión artística cuya narrativa puede abordar diversas temáticas, aunque principalmente se centra en el amor y, en contraposición, en la melancolía vinculada a despedidas o vínculos no correspondidos”.
Asimismo, señalaron que se trata de “un lenguaje que comunica intención”, tanto desde la danza como desde la música instrumental o el canto. Indicaron que la participación del público al corear zambas conocidas evidencia “un alto índice de pertenencia cultural”.
En relación con la experiencia de la danza, destacaron que la ejecución de la zamba puede generar distintas sensaciones según el contexto y el vínculo entre quienes bailan. En su caso, afirmaron sentirse parte de “un momento trascendente”, en el que la práctica artística se vincula con la identidad, el territorio y una trayectoria compartida de más de tres décadas.
La conmemoración del Día de la Zamba se presenta así como una instancia de valoración de una de las expresiones más representativas del folklore argentino, con actividades y testimonios que refuerzan su continuidad en el ámbito local.
Fuente: En este día | Radio Libre

