Sierra Grande | El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa una etapa de transición entre la construcción de infraestructura y la preparación para su puesta en servicio. La iniciativa busca ampliar la capacidad de evacuación del petróleo producido en la Cuenca Neuquina y vincular los yacimientos de Vaca Muerta con los mercados internacionales mediante un sistema de transporte terrestre, almacenamiento y carga de buques en la costa atlántica de Río Negro.
El emprendimiento es desarrollado por VMOS S.A., una sociedad integrada por YPF, Vista Energy, Shell, Pluspetrol, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Tecpetrol, Chevron y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). YPF tiene a su cargo la gerencia de la ejecución bajo la modalidad EPCM, que comprende ingeniería, abastecimiento y gestión de la construcción.
La inversión estimada para el proyecto asciende a unos US$ 3.000 millones. Su infraestructura principal comprende un oleoducto de 437 kilómetros y 30 pulgadas de diámetro, estaciones de bombeo, instalaciones eléctricas, tanques de almacenamiento y una terminal terrestre y marina en Punta Colorada.
LAS ETAPAS DEL PROYECTO Y EL CRONOGRAMA OPERATIVO
La ejecución se organizó en distintos componentes, con avances y fechas de finalización diferentes. A octubre de 2026, el ducto terrestre ya se encuentra construido, la estación cabecera de Allen está en la fase final de obra y las instalaciones de bombeo y exportación continúan con tareas de terminación, montaje y comisionado.
El cronograma operativo prevé una habilitación progresiva del sistema. La primera etapa contempla una capacidad de transporte de 180.000 barriles diarios y un almacenamiento inicial de 1,5 millones de barriles, con puesta en marcha prevista para comienzos de 2027.
La siguiente instancia apunta a alcanzar los 390.000 barriles diarios hacia mediados de 2027, mediante la incorporación de infraestructura y la puesta en funcionamiento de la estación de bombeo de Chelforó. Para fines de 2027, el objetivo es llegar a una capacidad de transporte de 550.000 barriles diarios y un almacenamiento total de 4,5 millones de barriles.
El diseño contempla, además, la posibilidad de ampliar en el futuro la capacidad de transporte hasta 700.000 barriles diarios, sujeta a las obras y condiciones operativas que requiera esa expansión.
OLEODUCTO TERRESTRE: CONSTRUCCIÓN TERMINADA Y COMISIONADO EN CURSO
El oleoducto une la estación cabecera de Allen con Punta Colorada y atraviesa los departamentos rionegrinos de General Roca, Avellaneda, Valcheta y San Antonio. Su construcción se desarrolló entre enero de 2025 y el primer trimestre de 2026, e incluyó 76 cruces especiales de rutas y cursos de agua.
La traza cuenta con cañería de acero de 30 pulgadas, revestimiento externo de protección y 28 válvulas de bloqueo automático distribuidas a lo largo del recorrido. Estas válvulas permiten aislar sectores del ducto ante tareas de mantenimiento o contingencias. El sistema incorpora, además, instalaciones para el lanzamiento y recepción de dispositivos de inspección interna, conocidos como scrapers, y unidades de medición fiscal para registrar los volúmenes y la calidad del petróleo transferido.
Uno de los trabajos técnicos fue el cruce subterráneo del río Negro, cerca de Chelforó, mediante perforación horizontal dirigida. La intervención permitió instalar la tubería en un tramo de aproximadamente 700 metros sin abrir una zanja en el cauce del río.
Según la actualización del proyecto correspondiente a octubre de 2026, la construcción del ducto terrestre está finalizada y las tareas se concentran en el comisionado. Esta etapa comprende la revisión de las instalaciones, la verificación de su conformidad y la ejecución de adecuaciones antes de la puesta en servicio. La contratista de este componente fue la unión transitoria de empresas (UTE) Techint-SACDE.
ESTACIONES DE BOMBEO: DOS FRENTES CON DISTINTO GRADO DE AVANCE
Las estaciones de bombeo permiten recuperar la presión del petróleo a lo largo del recorrido y sostener el caudal previsto para cada fase de operación.
La estación de Chelforó, ubicada en el kilómetro 116, tiene su construcción finalizada. A octubre de 2026, continúan las tareas de comisionado y los últimos ajustes en la subestación eléctrica asociada. Su puesta en funcionamiento será necesaria para elevar la capacidad del sistema a 390.000 barriles diarios, objetivo previsto para mediados de 2027.
La estación de bombeo Santa Rosa, emplazada en el kilómetro 213, registra más del 30% de avance y tiene su terminación prevista para mediados de 2027. Su incorporación permitirá alcanzar la capacidad de transporte proyectada de 550.000 barriles diarios hacia fines de ese año.
El proyecto también contempla instalaciones de lanzamiento y recepción de scrapers en el sector de Percy Scott, en el kilómetro 326. La incorporación de equipamiento adicional en ese punto dependerá de los requerimientos de caudal del sistema.
PUNTA COLORADA: TANQUES, OBRA CIVIL Y MONTAJE ELECTROMECÁNICO
La terminal terrestre de Punta Colorada constituye el principal centro de almacenamiento y despacho del sistema. El diseño prevé seis tanques de 755.000 barriles cada uno, equivalentes a unos 120.000 metros cúbicos por unidad, para una capacidad total de 4,5 millones de barriles.
Las instalaciones incluyen bombas de exportación, sistemas de medición fiscal, tratamiento de agua, red contra incendios y una subestación eléctrica. Desde allí, el petróleo será impulsado hacia el ducto costero que conecta con las instalaciones marinas de carga.
A octubre de 2026, los trabajos se desarrollan en tres frentes principales. La construcción de los tanques está a cargo de CB&I; las obras civiles complementarias corresponden a Milicic, y el montaje electromecánico es ejecutado por SACDE. En paralelo, IPE construye la estación transformadora de 132 kilovoltios y las instalaciones para conectarla con la línea de alta tensión.
La terminal dispone de un campamento interno con dormitorios, espacios de recreación y comedor habilitado para 1.000 personas. Esta infraestructura permite alojar parte del personal que participa en los distintos frentes de construcción.
TERMINAL MARINA: DUCTO SUBMARINO, MONOBOYAS Y CARGA DE BUQUES
La conexión entre la terminal terrestre y los buques petroleros comprende un ducto costero de aproximadamente seis kilómetros, un tramo submarino adicional y dos monoboyas de exportación ubicadas a unos siete kilómetros de la costa.
El paso bajo la línea de costa se ejecuta mediante perforación horizontal dirigida, con un túnel de aproximadamente 800 metros. Más allá de ese tramo, el ducto continúa por el lecho marino mediante el método de instalación conocido como S-lay, que permite soldar y tender progresivamente la cañería desde una embarcación especializada.
El sistema incluye dos estructuras submarinas de conexión, denominadas PLEM, mangueras flexibles, líneas de anclaje y dos monoboyas tipo CALM. Esta configuración permite amarrar buques tanque en altamar sin depender de un muelle convencional y está diseñada para atender embarcaciones de distintas dimensiones, incluidos los buques de gran porte tipo VLCC.
De acuerdo con la actualización de octubre de 2026, la terminal marina es el componente que concentra la mayor actividad y complejidad logística. Los trabajos comprenden perforación, tendido submarino, instalación de estructuras de conexión, sistemas de anclaje y monoboyas, con participación de embarcaciones y equipos especializados.
La finalización de este conjunto de instalaciones será determinante para habilitar la carga de petróleo destinado a exportación desde Punta Colorada.
MANO DE OBRA: DOTACIÓN ACTUAL Y EVOLUCIÓN PREVISTA
La ocupación laboral constituye uno de los indicadores centrales de la etapa de construcción. Los datos disponibles sitúan la dotación total del proyecto en aproximadamente 2.000 personas, con una participación estimada del 70% de trabajadores de Río Negro.
En la terminal terrestre de Punta Colorada, más de 1.500 trabajadores participan en los diferentes frentes de obra, según la actualización del proyecto a octubre de 2026. Esa cifra corresponde al personal contratado en la terminal y no debe sumarse automáticamente al total general, ya que puede formar parte de la dotación global informada.
Durante la construcción del oleoducto se utilizaron tres campamentos móviles que alojaron alrededor de 1.500 trabajadores a lo largo de la traza. En esa etapa también se desplegaron más de 200 equipos pesados para ejecutar el tendido de la cañería y los cruces especiales.
La evolución de la dotación muestra una curva ascendente durante la fase de mayor actividad, con un pico previsto en torno a mediados de año, entre julio y agosto, cuando el personal supera el rango de 1.800 a 2.000 personas. Posteriormente, el esquema de planificación contempla una reducción gradual a medida que concluyen las tareas de construcción y montaje.
El máximo de ocupación debe interpretarse como un indicador de la planificación de obra, no como una cifra definitiva de empleo permanente.
EMPRESAS CONTRATISTAS Y RESPONSABILIDADES POR COMPONENTE
La ejecución de VMOS se distribuye entre contratistas con responsabilidades específicas en los distintos frentes de infraestructura. La sociedad VMOS S.A. reúne a las empresas productoras participantes, mientras que los contratos de obra y servicios se organizan por componente.
En la estación cabecera de Allen, AESA tiene a su cargo la construcción, que en octubre de 2026 registraba más del 95% de avance. Para el oleoducto terrestre, el contratista fue la UTE Techint-SACDE, cuya etapa constructiva está terminada y que participa en las tareas de comisionado indicadas para el ducto.
En las estaciones de bombeo, OPS figura como contratista bajo el esquema contractual general informado para las estaciones N.º 1 y N.º 2. La documentación de actualización identifica a Chelforó y Santa Rosa como las instalaciones con avances y cronogramas operativos diferenciados.
En Punta Colorada, las responsabilidades se reparten entre varias empresas: CB&I en tanques, Milicic en obra civil, SACDE en montaje electromecánico e IPE en la estación transformadora y su conexión eléctrica. El esquema contractual también identifica a EDERSA para trabajos eléctricos, PREAR y El Fortín para premoldeados, e INFA para piping. Para las instalaciones marinas se mencionan Arendal y DOF.
La información disponible no establece en todos los casos el alcance exacto de cada contrato, su fecha de vigencia o el número de trabajadores asignados. Por eso, la identificación de las firmas permite reconocer la distribución de los principales paquetes de obra, pero no constituye por sí sola un detalle completo de la totalidad de los contratos y subcontratos vigentes.
ABASTECIMIENTO ELÉCTRICO: SUBESTACIONES Y CONEXIÓN AL SISTEMA COMAHUE
La operación del oleoducto depende de un suministro eléctrico capaz de alimentar las bombas de despacho y los equipos de las estaciones intermedias. Para ese fin, el proyecto incorpora subestaciones vinculadas al sistema de transporte por distribución troncal de la región Comahue.
La estación cabecera de Allen dispone de una subestación de 132/6,9 kilovoltios, con dos transformadores de 15 MVA. La conexión se realiza mediante la intervención de la línea de alta tensión Cinco Saltos-Termoroca. La operación de esta instalación estará a cargo de Transcomahue.
En Chelforó se construyó una infraestructura eléctrica equivalente, también con dos transformadores de 15 MVA y tensión de 132/6,9 kilovoltios. Su conexión incluye trabajos sobre la línea de alta tensión Luis Beltrán-Villa Regina. En octubre de 2026, la estación de bombeo estaba terminada, mientras que la subestación permanecía en etapa de comisionado y ajustes finales. Transcomahue estará a cargo de su operación.
En Punta Colorada, IPE ejecuta la estación transformadora de 132 kV y su vinculación con la línea de alta tensión. La puesta en servicio de estas instalaciones deberá acompañar la habilitación gradual de los equipos de bombeo, almacenamiento y despacho.
La información disponible identifica las instalaciones, las tensiones y las empresas vinculadas, pero no precisa la demanda eléctrica total del proyecto en megavatios ni un calendario detallado de energización de cada componente.
PROYECCIÓN: MÁS CAPACIDAD DE TRANSPORTE Y EXPORTACIÓN
La ampliación de la infraestructura de evacuación apunta a reducir las limitaciones logísticas que enfrenta el crecimiento de la producción de petróleo no convencional de la Cuenca Neuquina. Con una capacidad inicial prevista de 180.000 barriles diarios y una meta de 550.000 barriles diarios hacia fines de 2027, VMOS plantea una incorporación progresiva de capacidad a medida que entren en servicio las estaciones de bombeo y los tanques.
El almacenamiento de 4,5 millones de barriles en Punta Colorada permitirá administrar el despacho de crudo y coordinar la carga de buques de gran porte. La conexión con las monoboyas evitará depender de un muelle convencional para atender embarcaciones VLCC, destinadas al transporte de grandes volúmenes de petróleo.
La materialización de esa capacidad dependerá de completar las instalaciones pendientes, concluir las verificaciones técnicas y ambientales, habilitar los sistemas eléctricos y finalizar el comisionado de los equipos. La construcción del ducto terrestre representa un avance relevante, pero la capacidad total proyectada requiere que los componentes terrestres y marinos funcionen de manera integrada.
A octubre de 2026, el estado del proyecto combina infraestructura terrestre terminada con instalaciones de bombeo y exportación todavía en ejecución. El próximo hito será la puesta en marcha inicial prevista para comienzos de 2027; después, el aumento de capacidad dependerá del avance de Santa Rosa, la terminación de los tanques y la habilitación del sistema de carga marítima.
Fuente: VMOS | Julietta Donoso

