Sierra Grande | El jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Sierra Grande, Javier Quilodrán, advirtió que la temporada de incendios se anticipó este año debido a la sequía y las altas temperaturas.
“Siempre se espera que empiece a fines de noviembre, pero en octubre ya estábamos con alertas por incendios de pastizales. Todo indica que será una temporada muy brava en la Patagonia”, explicó.
Ante este escenario, el cuartel se mantiene en estado de alerta y en coordinación con otras dotaciones de la región.
“Nos reunimos con las jefaturas de Bomberos de Puerto Pirámides y de Puerto Madryn para ponernos a disposición, tanto con personal como con equipamiento. Somos jurisdicciones vecinas y el trabajo conjunto es fundamental”, sostuvo.
Recursos y equipamiento: una necesidad constante
Si bien Quilodrán aseguró que el cuartel se encuentra “bastante bien” en materia de recursos, destacó que siempre es necesario seguir incorporando material, especialmente ante la magnitud de los eventos que se proyectan para la zona.
“Contamos con un kit forestal y equipamiento específico para incendios de campo, pero uno siempre aspira a tener mejores herramientas y vehículos. Todo tiene un costo elevado y demanda tiempo de gestión”, afirmó.
El impacto del desarrollo industrial en la demanda operativa
El jefe bomberil se refirió también a los nuevos proyectos energéticos e industriales que comienzan a instalarse en la región, y cómo estos transforman las necesidades del cuartel.
“No se trata solo de proteger la localidad. Con la llegada de grandes empresas, cambia el tipo de riesgos. Para incendios industriales se necesitan herramientas y capacidad hídrica mucho más grande. Hoy operamos con unos 8 mil litros, pero deberíamos llegar a más de 25 mil para responder a emergencias de ese tipo”, explicó.
Según Quilodrán, las empresas conocen estas necesidades y los riesgos propios de sus actividades, pero es indispensable generar instancias formales de articulación y aporte.
“Estamos trabajando administrativamente para presentar proyectos y notas. Ellos saben qué equipamiento requiere una planta que almacena petróleo crudo. Más allá de que tengan su propia brigada, en una emergencia siempre vamos a ser necesarios”, indicó.
Playa Dorada y la ampliación territorial
Otro de los desafíos mencionados es la necesidad de consolidar un desplazamiento operativo permanente en Playas Doradas, donde la demanda crece cada año.
“Queremos equipar un puesto en la villa para dar una primera respuesta rápida. Es un proyecto que avanza, pero requiere recursos y tiempo”, detalló.
El rol de la comunidad
Quilodrán agradeció el acompañamiento social y remarcó la apertura del cuartel.
“Las puertas están siempre abiertas. La comunidad tiene que saber que Bomberos trabaja, que se prepara y que busca mejorar cada día. Respondemos siempre, pero queremos estar al 100%”, destacó.
Fuente: En este día | Radio Libre.

