Sierra Grande | En el cierre del año 2025, la intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, realizó un balance de la gestión municipal y compartió las principales perspectivas para el 2026, en declaraciones brindadas a un medio radial local. La jefa comunal definió al año que finaliza como “intenso y atípico”, atravesado por desafíos estructurales, un proceso de transición y una agenda que, según explicó, mantiene continuidad más allá del calendario.
Fernández señaló que 2025 fue un año de mucho trabajo y de concreciones relevantes, en el que se lograron materializar objetivos planificados desde el inicio de la gestión. Entre los aspectos más destacados mencionó la generación de empleo, con alrededor de 600 personas vinculadas a distintas actividades laborales, lo que consideró uno de los logros más significativos para la comunidad.
Obras, administración y planificación
Durante su repaso, la intendenta puso en valor el avance de obras de infraestructura y servicios, como redes de gas, electrificación y mejoras en distintos barrios, algunas ya finalizadas y otras adjudicadas o próximas a iniciarse. También resaltó el ordenamiento administrativo del municipio, el cumplimiento en tiempo y forma de salarios y aguinaldos, y la concreción de inauguraciones, entre ellas el Centro de Informes.
Un punto central del balance fue la elaboración y puesta en marcha del Plan de Ordenamiento Territorial, al que definió como una herramienta estratégica para orientar las decisiones de gobierno y el crecimiento de la ciudad. En la misma línea, destacó los avances en modernización municipal, como la implementación de la página web y oficinas orientadas a facilitar trámites y el acceso de los vecinos a los servicios públicos.
Temas pendientes y desafíos
Fernández reconoció que uno de los objetivos que no pudo concretarse durante 2025 fue la puesta a disposición de tierras y terrenos para los vecinos, a través de proyectos de fraccionamiento. Indicó que se trata de una demanda importante de la comunidad y que será uno de los ejes prioritarios en el período 2025–2026, con la necesidad de avanzar en consensos para su concreción.
En cuanto al vínculo institucional, la intendenta se refirió a las dificultades para alcanzar acuerdos con el Concejo Municipal, aunque remarcó la importancia del diálogo permanente y la búsqueda de consensos como base del funcionamiento democrático. Subrayó que no siempre es posible lograr unanimidad, pero sí mayorías que permitan avanzar con herramientas clave como el presupuesto.
Temporada de verano y contexto económico
Al referirse a la temporada de verano, Fernández explicó que implica una mayor demanda de recursos y logística para el municipio, con refuerzos en servicios como recolección de residuos, mantenimiento de espacios públicos, turismo, deporte y cultura. En ese marco, destacó la adquisición e instalación de módulos sanitarios en la zona costera, que se incorporan como un nuevo servicio para vecinos y visitantes.
Respecto a la realización de eventos masivos, como la Fiesta de la Playa, señaló que su concreción depende principalmente de la disponibilidad de financiamiento, en un contexto de restricciones presupuestarias y falta de actualización de ciertos mecanismos de recaudación local.
Mirada hacia el 2026
De cara al año 2026, la intendenta expresó expectativas de consolidación de los procesos iniciados durante 2025, así como la incorporación de nuevos proyectos para la ciudad. Consideró que la comunidad atraviesa un momento diferente, con mayor esperanza y movimiento económico, y remarcó la importancia del trabajo conjunto entre el Estado municipal y los vecinos para aprovechar las oportunidades.
Finalmente, Fernández destacó el valor de la memoria colectiva y la necesidad de reconocer el camino recorrido, sin dejar de mirar hacia adelante. Señaló que el desafío para el próximo año será profundizar la unidad, fortalecer la participación comunitaria y continuar con una gestión enfocada en el desarrollo y la recuperación de Sierra Grande.

